lunes, 29 de junio de 2009

Tradiciones y Costumbres ( I ) - La cambia

LA CAMBIA

LA CAMBIA O TRUEQUE una actividad propia de nuestro pasado indígena que ha sobrevivido al paso del tiempo convertida en tradición, se realiza en nuestra población cada año el miércoles anterior al día del "Corpus Cristy". Concurren a la cabecera municipal personas de diferentes lugares, cercanos y lejanos; en esta fecha podemos encontrarnos con visitantes de la región de Tepexi de Rodríguez, Calmeca, Jolalpan, Chiautla, Huehuetlan El Chico, Ixtlilco Morelos,Temalacatzingo Guerrero entre otros, quienes vienen a participar por tradición o invitación en esta antigua forma de comercio.


ORIGENES DE LA CAMBIA


La historia de nuestro pueblo se remonta al año 350 a.c.;
grupos primitivos del periodo arcaico habitaban y recorrían el fértil valle en que se asienta el municipio; como lo demuestran las puntas de flecha encontradas en diferentes sitios; la caza, la pesca y la recolección fueron sus actividades principales.

La extensa Ciénaga que se extendía desde el Cerro Grande hasta los límites con Izúcar al norte, Tlancualpican al sur y al poniente con la vertiente del río ofrecía una enorme variedad de especies para la subsistencia humana; condiciones que aunadas a la geografía del lugar fueron atractivas no solo para nuestros antepasados primitivos; en el período preclásico ( 2,500 a nuestra era), el asentamiento Olmeca de la vecina Chalcatzingo descubrió la riqueza de nuestro territorio y con su organización avanzada tuvo contacto y asentamientos en la región.

Este contacto permitió a la región alcanzar un considerable nivel de avance, dejando atrás la etapa del nomadismo; a partir de esos momentos los grupos basaron su economía en una incipiente agricultura, en la cual cultivaban calabaza, chile, frijol, maíz y algunos frutos y raíces comestibles, vivían en aldeas, surgiendo entre ellas los actuales Atzala, Chietla, Atencingo, Ahuahuetzingo, Tenexcalco.

Los Olmecas introdujeron otra actividad de subsistencia: EL TRUEQUE O COMERCIO, con la intención primera de obtener a través de él materias primas que ellos no tenían y transformarlos en productos elaborados o semielaborados.

Durante el período Clásico (del siglo I al IX de nuestra era) estos pueblos con una gran influencia Olmeca en su forma de vida, siguieron comerciando entre ellos y con otros pueblos con que hacian contacto; entre los que se encontraban Teotihuacanos del Valle de México y Mixteco Zapotecas del Valle de Oaxaca, Puebla y Guerrero.



(Continuara)...

domingo, 28 de junio de 2009

CHIETLA... Origenes de nuestro pueblo ( I )


La historia de nuestro pueblo se remonta al año 350 a.c., sin embargo, tiempo atras grupos primitivos del periodo arcaico habitaban y recorrían el fértil valle en que se asienta el municipio; como lo demuestran las puntas de flecha encontradas en diferentes sitios; la caza, la pesca y la recolección fueron las actividades principales de esta etapa.
La extensa cienega que se extendía desde el Cerro Grande hasta los límites con Izúcar al norte, Tlancualpican al sur y al poniente con la vertiente del río ofrecía una enorme variedad de especies para la subsistencia humana; aunado a las elevaciones y barrancas del cerro grande, hábitat de otro tipo de especies que complementaban su dieta.
Las condiciones geográficas del lugar fueron no solo atractivas para nuestros antepasados primitivos; en el período preclásico ( 2,500 a nuestra era), el asentamiento Olmeca de la vecina Chalcatzingo descubrió la riqueza de nuestro territorio y con su organización avanzada tuvo contacto y asentamientos en la región, así lo corroboran los instrumentos de Jadeita encontrados en las huertas del pueblo.
El contacto entre nuestros antepasados y los Olmecas permitió a la región alcanzar un considerable nivel de avance, dejando atrás la etapa del nomadismo e instalándose bien en fértiles parajes o a las orillas de lagunas y río; a partir de esos momentos estos grupos basaron su economía en una incipiente agricultura, en la cual cultivaban calabaza, chile, frijol, maíz y algunos frutos y raíces comestibles, vivían en aldeas ( surgiendo entre ellas los actuales Atzala, Chietla, Atencingo, Ahuahuetzingo, Tenexcalco).
Los Olmecas introdujeron otra actividad de subsistencia: EL TRUEQUE o comercio, con la intención primera de obtener a través de él materias primas que ellos no tenían y transformarlos en productos elaborados o semielaborados, y una vez terminado su proceso de elaboración eran dados a cambio por otros productos a los habitantes de los nuevos asentamientos.
Durante el período Clásico (del siglo I al IX de nuestra era) estos pueblos con una gran influencia Olmeca en su forma de vida, siguieron comerciando entre ellos y con otros pueblos con que hacian contacto; entre los que se encontraban Teotihuacanos del Valle de México y Mixteco Zapotecas del Valle de Oaxaca, Puebla y Guerrero.

Durante la fase del predominio Azteca en el periodo posclásico ( Siglo X a 1521) una avanzada de colonización ocupó nuestras tierras y dominó a la población existente;

jueves, 25 de junio de 2009

Personajes Célebres ( IV )

IGNACIO CABRERA
18?? - 19??

Originario del pueblo de Coayuca, Estado de Puebla. Al estallar la Revolución maderista se incorporó como soldado a las órdenes de el General Jesús Morales, tomó parte en el ataque y sitio de Cuautla el 30 de agosto de 1911, y después de que Emiliano Zapata proclamó el Plan de Ayala, Ignacio Cabrera se incorporó nuevamente a las filas rebeldes en el Ejército Libertador del Sur.
Le tocó participar en diversos hechos de armas en el Estado de Morelos, Distrito Federal, Guerrero y Puebla, durante los 9 años de lucha, antes de la muerte de Emiliano Zapata.
En 1920 a Ignacio Cabrera le fue confirmado el grado de General al hacerse la Unificación Revolucionaria par Alvaro Obregón. Retirado a la vida privada vivió muchos años en la ciudad de Cuautla, Morelos.

domingo, 21 de junio de 2009

Personajes Célebres ( III )

FRANCISCO MERCADO QUIROZ
1888 - 19??



Nació en Chietla, Pue., el 2 de abril de 1888; siendo hijo de don Marino Mercado y Barra, y de la señora Guadalupe Quiroz Vergara.

Francisco Mercado no concurrió a la escuela y sólo aprendió a escribir su nombre; desde su niñez tuvo que dedicarse a las labores del campo, cultivando la parcela que arrendaban en el Rancho de Coatecomapa.

El 15 de septiembre de 1911, se incorporó a la revolución en San Juan del Río, Estado de Puebla bajo las órdenes directas de Emiliano Zapata, quien le dio el grado de capitán primero, debido a que se presentó con ochenta hombres de nuestro pueblo. Mercado Quiroz recuerda cuando llegaron a Miquetzingo el 12 de noviembre de 1911, Zapata venía acompañado del general Otilio Montaño y del General J. Trinidad Ruiz para revisar el Plan de Ayala, se trasladaron a la barranca del Zancudo donde estuvieron hasta mediados de mes. Después, Zapata ordenó a los coroneles Zeferino Gutiérrez y Santiago Aguilar, a Vicente Huertero, a Rafael Sánchez y a Juan Tapia, para que recorrieran todos los campamentos revolucionarios e invitaran a la gente a que proclamaran y firmaran el Plan de Ayala, acto que tendría lugar en el pueblo de Ayoxuxtla, Estado de Puebla. Ese día, Montaño dio lectura al Plan de Ayala, acogiéndolo con entusiasmo todos los presentes, firmaron el citado plan político. Una banda de música tocó el Himno Nacional, habiendo hablado los generales J. Trinidad Ruiz, y Montaño. Acto seguido se juró la bandera así como el general Zapata hizo que la juraran cada uno de los firmantes.

Mercado Quiroz tomó parte de la escolta personal del general Emiliano Zapata y permaneció al lado de él hasta el año de 1917 en que se incorporó a las fuerzas de Juan Tapias que era su primo y que operaba en los límites de los Estados de Puebla y Guerrero.

Posteriormente estuvo con el general Maurilio Mejía con quien obtuvo el grado de Teniente Coronel.

Después de la muerte de Emiliano Zapata se retiró a la vida privada y murió en Chietla, Puebla.

viernes, 19 de junio de 2009

Personajes Célebres ( II )

FRANCISCO MENDOZA PALMA

18?? - 1956

Nació en el pueblo de Organal, municipio de Chietla, Puebla. No tuvo oportunidad de ir a la escuela, dada la extremada pobreza de sus padres; sólo aprendió a escribir su nombre.

Se dedicó durante mucho tiempo a vender carbón en Chietla. Cuando tuvo conocimiento de que Zapata se había ido a la revolución, se incorporó al movimiento en marzo de 1911.

En ese año concurrió a la toma de la hacienda de Atencingo, donde después de tomarla ordenó el fusilamiento de siete españoles que se habían caracterizado por su crueldad con los trabajadores de la hacienda, concurrió a la toma de Jonacatepec y al sitio y toma de Cuautla.

Cuando Madero estuvo en Cuautla pidió que se presentara Francisco Mendoza para entregarlo a las autoridades del fuero común, pero Zapata le explicó las causas que habían producido el fusilamiento.

Al romper Zapata con Madero, en agosto de 1911, Mendoza se puso nuevamente a las órdenes de Zapata y enseguida atacó la hacienda de Santa Clara. Días después trabó combate con el Gral. Arnoldo Caso López en Amayuca, donde resultó Mendoza herido de gravedad, siendo trasladado hasta Tetela del Volcán donde fue atendido.

Cuando se recuperó de la herida se incorporó a la lucha, concurriendo al ataque y toma de Olinalá el 2 de mayo de 1912; al ataque de Huamuxtitlán, así como a la toma de Tlapa el 5 de mayo de 1912.

Instaló su cuartel en San Miguel Ixtlilco, municipio de Tepalcingo y se significó por los combates que le presentó al incendiario Juvencio Robles.

Mendoza fue uno de los firmantes del Plan de Ayala; también estuvo en Ixcamilpa el 30 de abril de 1912, cuando se hizo el primer reparto de tierras.

Durante el huertismo siguió combatiendo al lado de Zapata. El Gral. Mendoza fue uno de los firmantes de la ratificación del Plan de Ayala en el pueblo de Oxtotepec el 19 de julio de 1914. Cuando rompieron las hostilidades Villa y Zapata contra Carranza, el Gral. Mendoza ya ostentaba el grado de General de División, combatió a los carrancistas en la zona de Atlixco e Izúcar de Matamoros.

Participó en la toma de Puebla en diciembre de 1914, consumada el día 16 de ese mes. El Gral. Mendoza fue nombrado Comandante de la Plaza hasta que los constitucionalistas recuperaron la plaza.

De los años de 1915 a 1918, el Gral. Mendoza combatió sin descanso a los carrancistas y, después de la muerte de Zapata, siguió combatiendo en el sureste del Estado de Morelos hasta que llegó al poder el Gral. Obregón.

Al triunfo del movimiento de Agua Prieta, en mayo de 1920, Obregón con los restos del Ejército Libertador del Sur, formó dos divisiones, la primera al mando del Gral. Genovevo de la O y la segunda al mando del Gral. Gildardo Magaña.

El Gral. Mendoza Palma perteneció a la primera división.

El Gral. Francisco Mendoza Palma falleció en la ciudad de México el 9 de enero de 1956; sus restos reposan en el Panteón Jardín de la ciudad de México.

Personajes Célebres ( I )

MANUEL JACOBO SOSA PAVÓN (1888 - 1973)

Nació el primero de mayo de 1888 en Chietla, Pue. Sus padres fueron don Ignacio Sosa y la señora doña Zeferina Pavón, descendiente de don José María Morelos y Pavón.

Don Ignacio Sosa fue zapatero. Vivió pobremente y no pudo dar educación a sus hijos; por lo que tuvo que mandarlos con un pariente: don José María Rodríguez y Pavón, propietario de un colegio, que admitió gratuitamente a Manuel Jacobo. En esa escuela hizo estudios hasta el segundo año; al no querer ir ya a la escuela se dedicó a trabajar, primero en el coro de una iglesia, después como dependiente en una tienda; más tarde como mensajero en Telégrafos. Trabajó en una fundición y fue también vendedor de velas.

En 1901 huyó del hogar paterno y se trasladó a la ciudad de Cuautla, donde trabajó como mozo. Después estuvo en Villa de Ayala con el señor Malpica; y por último en la hacienda de Tenextepango trabajo como rayador de peones. En este lugar, los rurales lo aprehendieron y lo devolvieron al hogar familiar.

Posteriormente, en la ciudad de Puebla, entró a trabajar en una fábrica. Pronto le aburrió esta ocupación y se fue al Puerto de Veracruz a trabajar. Allí hizo varios viajes a Yucatán y a Quintana Roo. Al regresar a la ciudad de Puebla ingresó en el ferrocarril Interoceánico como garrotero; en 1910 ya ocupaba el cargo de conductor. Ese mismo año murió su padre y tuvo que hacerse cargo de la familia.

Después de haber sido derrocado el gobierno de Porfirio Díaz y de haber renunciado, éste salió del país el 26 de mayo en un tren especial con destino a Veracruz. El ferrocarril fue conducido por Manuel Jacobo Sosa Pavón y escoltado por el 11o. batallón y la guardia presidencial al mando de Victoriano Huerta.

En 1912, Sosa Pavón se empleó en trenes militares y prestó sus servicios en uno que exploraba entre Puebla y Cuautla; allí hizo amistad con un capitán apellidado Castillo, que armó a toda la tripulación y en el cabús llevaba gran cantidad de parque y bombas de mano.

Como Sosa Pavón tenía amistad con Reynaldo Malpica, que había sido su protector en Villa de Ayala y que militaba en las fuerzas zapatistas, siempre anunciaba con una clave especial, con señales de silbato, la presencia de su máquina.

En 1913, después de la Decena Trágica, Manuel Jacobo Sosa Pavón se levantó en armas en la estación de Tláloc, poniéndose de acuerdo con el federal Cecilio Cortés, que protegía esa estación. Sosa Pavón se levantó con cien hombres y se declaró jefe de la gavilla; así se presentó ante el general Zapata; quien le dio el grado de mayor y por sus conocimientos lo autorizó para formar una facción de dinamiteros, cuya misión principal fue la de volar trenes, atacarlos y destruir vías. Operó en estas actividades en los Estados de Oaxaca, Tlaxcala, Puebla y Morelos hasta que se percató, en uno de sus viajes a la ciudad de México, de que había tres kilómetros de vía destruida entre Ayotla y Los Reyes, y entonces pensó en reparar esa vía para poder sacar todas las máquinas que se encontraban en la estación de San Rafael.

Para llevar a cabo este plan, invitó a una serie de maquinistas y conductores de su confianza, y en unos días hicieron los preparativos para sacar las máquinas. Primero, convenció a un coronel carrancista que se encontraba en el lugar y al jefe de la estación; después convocó a una asamblea, con el pretexto de estudiar asuntos gremiales, en la que se trataron los fines de la lucha zapatista. La mayoría de los ferroviarios estuvieron de acuerdo, y al día siguiente sacaron todos los trenes y se llevaron 17 locomotoras y 200 carros. Este movimiento produjo mucho escándalo y hubo necesidad de destruir la vía para que no los pudieran alcanzar. Todas las máquinas llegaron al cuartel general zapatista en Tlaltizapán; le llevaron una máquina con tres carros, pues a los demás los había enviado a diferentes Estados: Puebla, Veracruz. Este acto le valió a Sosa Pavón el ascenso a coronel.

En el año 1915, al establecerse en la ciudad de México el gobierno emanado de la Convención, Sosa Pavón fue comisionado para que con sus fuerzas escoltara los trenes de pasajeros que corrían dentro de la zona dominada por el gobierno de la Convención, por lo que se le otorgó el nombramiento de superintendente general del ferrocarril.

En 1916, al invadir las fuerzas carrancistas el Estado de Morelos, muchos trenes cayeron en sus manos. Esto dio lugar a intrigas para enemistar a Sosa Pavón con Eufemio Zapata. Ante el temor de ser víctima de algún atentado, marchó a Oaxaca y allí estuvo operando algún tiempo. Después se trasladó a Centroamérica, el año de 1917, y se radicó en El Salvador.

El coronel Salinas Carranza lo llevó ante el general de división Jesús Agustín Castro, titular de la Secretaría de Guerra. Ahí hizo mucha amistad con el revolucionario maderista Emilio Campa, que se hallaba en esa república. Este general le ofreció intervenir con Carranza para que lo amnistiara y le fuera reconocido su grado.

Sosa Pavón regresaría a México con el nombre de Manuel Parra y vendría con todos los gastos pagados.

Regresó en septiembre de 1917 y entró por el puerto de Manzanillo. A su llegada a la ciudad de México, el 14 de septiembre de 1917, se presentó en la Secretaría de Guerra; el coronel Alberto Salinas Carranza le proporcionó dinero y le concertó una entrevista con don Venustiano Carranza, Presidente de la República.

En su entrevista con don Venustiano, éste le propuso que volviera al Estado de Morelos aparentando estar en contra de su gobierno y que aprehendiera a Zapata, asegurándole que si cumplía le reconocería el grado. Sosa Pavón le dijo que no era ése el trato que había hecho en El Salvador y que le hablaba con franqueza, que a Zapata le debía la personalidad militar y que lo eximiera de esa responsabilidad, asumiendo cualquier otra que le ordenara. Le propuso entonces Carranza que aprehendiera a Félix Díaz, y lo aceptó.

Sosa Pavón se fue rumbo a Oaxaca, donde se encontraba Félix Díaz, y no llevó a cabo la misión conferida, por lo que Carranza ordenó que lo buscaran. Al encontrarlo lo llevaron a la ciudad de México y Carranza se mostró duro e inflexible. Lo trasladaron a la penitenciaría del distrito, donde estuvo preso algún tiempo, y una mañana fue sacado de su celda y llevado al paredón; pero el ingenio lo salvó nuevamente, pues su última voluntad fue hablar con el gobernador del distrito, que era el Ing. Roberto Cué, para informarle dónde tenía escondidas sesenta y dos barras de oro. Fue así como escapó del paredón y de la prisión, y se dedicó a buscar el imaginario tesoro.

Al caer el gobierno de Carranza en 1919, se estableció en la ciudad de Puebla, donde se casó y siguió en su antiguo trabajo de ferrocarrilero. En 1970 fue pensionado por los Ferrocarriles Nacionales de México y fue miembro del Comité Directivo Nacional del Frente Zapatista. Murió en México.

martes, 16 de junio de 2009

CHIETLA... El nombre de nuestro pueblo


El origen del nombre de nuestro pueblo presenta al igual que otros aspectos de nuestra historia desacuerdos.

La leyenda lo denomina como CHIETLA en recuerdo y homenaje a la pequeña princesa Chia, hija de Citlahuac...

La Indonimia del Estado de Puebla del Profesor Felipe Franco le asigna el nombre de CHICHITLAN lugar donde abunda la colza amarga...

La Tira de Tepexpan lo menciona como CHIYETLAN...

Para agregar mayor confusión, en un fragmento de un codice del Museo Regional de Antropologia del Estado de Puebla aparece un glifo que lo denomina como CHICTLA...

lunes, 4 de mayo de 2009

CHIETLA... Leyenda popular.

La siguiente narración es un extracto del Poema a Chietla, escrito por el Cura Manuel Aguilar.
de quien se recomienda la obra "Ocio de un Cura de aldea".
En ella se cuenta un pasaje de la historia de nuestro pueblo, es la etapa de la influencia y dominio mexica;

"...Nos contaron las leyendas que el Monarca de esa tribu que moraba entre los lagos,
a sus dioses prometió solemnemente, ofrecer en el teocalli de su dios Huixolopochtli
a su hija, la Princesa en holocausto, por sus triunfos obtenidos, sobre reyes tributarios.

Un cacique del monarca, un soldado con los músculos de acero, de los nobles, de los fuertes, de los bravos guerrilleros, que era fuerte como el tigre, que era noble como el león de los desiertos, que era de alma transparente como el agua del remanso del riachuelo, de ideales candorosos tan sublimes, tan serenos, empuñó calladamente con sus manos de guerrero la macana y la rodela sin que el Rey pudiera verlo, tomó el arco y las saetas venenosas y perdiéndose en la sombra de la noche y el misterio se escondió sigiloso en el tulero.

En la casa palaciega del Monarca, ya no se oye de los cuernos y las conchas el chirrido; los serviles centinelas del palacio ya tambien estan dormidos; allá lejos, en las selvas sólo se oye el graznido de los buhos, muy distinto; el lucero mañanero no ha surcado el infinito.

Silenciosa está la noche, lo congela todo el frio. Sólo allá junto a la alcoba del Monarca la Princesa llora triste su destino...., desesperada, porque espera la mañana, la mañana del terrible sacrificio.

Mientras tanto, por el lado del ocaso, recelosas, por el lago cristalino, las canoas de valientes luchadores, los soldados del Cacique fugitivo, se deslizan por las aguas hasta cerca de los muros palatinos.

Silenciosos con sus armas en las manos por la alcoba de la Reina con sigilo penetraron los valientes, los intrepidos caudillos.

La Princesa que lloraba, la Princesa que bregaba entre gemidos, la Princesa del Monarca del Anáhuac, se incorpora de su lecho estrangulando los suspiros; con hidalga gallardia se presenta ante las sombras de su loco desvarïo:

- ¿Qué quereis, sombras siniestras?, ¿Qué quereis, sueños impios?, ¿Sueño acaso?, ¿Estoy dormida?, ¡Ah, si; ya sé! ...Estoy presta.

-Soy Citláhuac, le contesta el caudillo; soy un jefe de las huestes del Monarca que ha jurado daros muerte en sacrificio.
A salvaros, gran señora, a salvaros de los dioses sanguinarios he venido.
Del palacio del Monarca, vuestro padre, partiremos a las selvas de esta tierra que semejan paraíso; las canoas de mis súbditos vasallos nos esperan: traspasemos los umbrales de la muerte y el martirio;
Formaremos una tribu, todo un reino..., viviremos para siempre nuestro idilio...
Y asiendo la Princesa fuertemente por el brazo al gentilhombre descendieron por los muros palatinos.
Las canoas silenciosas, las canoas misteriosas, en la bruma se han perdido.

Las alondras mañaneras canturrearon, se murieron en la altura de la luna los destellos, los fulgores del oriente eclipsaron de los astros el nocturno parpadeo.
Algo pasa en el palacio,
Las llamadas alarmantes de los cuernos, teponaxtles, chirimías y caracoles, anunciaron a la tribu desconcierto.
¡La Princesa secuestrada...! dicen todos; ¡secuestrada de su lecho...!
¡Han huido la doncella y un Cacique...por los muros , por el lago, en canoas, si, se fueron!

Han pasado largos años; ya dos lustros han pasado, ya Citláhuac es un Monarca. la Princesa secuestrada de los lagos...¡ ha muerto!
Expiró tranquilamente entre los brazos de su esposo; la Princesa, la que fuera compañera del Cacique..
Pero antes de partir haciala tumba, a su esposo, a Citláhuac diole un vástago: Una niña Princesita que heredara con su sangre su reinado.

Y despues de algunos años, ha contado la leyenda el Cacique Patriarca, ha contado la Princesa, han contado los guerreros dela tribu noble aquella:

Que brotaron florecillas y fontanas de aguas frescas, que se irguieron con penachos las gentiles datileras y las frondas primorosas de edeníticas huertas del sepulcro, al contacto del cadaver de la reina.

Han brotado del sepulcro florecillas de zafiro, han brotado florecillas de zafiro en estas tierras.

El Cacique las ha visto, las ha visto la Princesa. Ya los campos se han cubierto de graciosas flores bellas; el azul del firmamento tachono las sementeras.

-Si han nacido de la tumba de mi extinta compañera esas flores de zafiro, del zafiro de los cielos, como herencia; y dijeron adivinos de la tribu, pitonisas y poetas, que era "chía" el vocablo de esas flores misteriosas;
De mi hija, la doncella, mi hija amada, la Princesa:
será "CHIA" el origen de su nombre; que lo tome de las flores de su tierra.

-Si la tierra que en su seno tiene flores, porque guarda los despojos de mi amada compañera,
sabe dar flores de "chía" con que el alma se recrea,
De las flores misteriosas y de mi hija tome el nombre de nobleza:

Ya " CHIETLAN " se llamará mi tierra amada;
Ya " CHIETLAN " se llamará mi descendencia.

Y ya "CHIA" se llamó la Princesita,
Y "CHIETLA" se llamó la tierra aquella.